Introducción
En estos últimos tiempos, he estado celebrando mi cumpleaños, además de ocupado por asuntos familiares, de ahí que la actividad de este proyecto no haya sido tanta recientemente, en especial en redes sociales.
Además, luego de investigar y poner a prueba ciertas hipótesis, el proyecto requiere cambiar, para adaptarse a tiempos cambiantes. Pues los jóvenes tenemos ciertos problemas que antes el proyecto no diagnosticaba de forma clara. Para así lograr sus objetivos de educación financiera en los jóvenes.
El proyecto nació como un interés en los mercados, fiscalidad y ciencia política.
Con el tiempo, fue convirtiéndose en un proyecto de educación financiera, pero ahora debe adaptarse hacia algo de una naturaleza distinta. Ahora debe de ser un proyecto editorial.
Un corazón de ideas, debate y conocimiento para una generación que necesita comprender el mundo que le rodea lejos del asedio de la desinformación, ruido de redes sociales y charlatanes de la política para decidir con mayor autonomía.
¿Por qué este cambio?
Pues los jóvenes tenemos un problema, y es que solamente invirtiendo no solucionaremos los retos estructurales del mundo moderno:
La inflación constante, la deuda colosal por parte de gobiernos y decisiones de bancos centrales, la crisis de la vivienda, un entorno geopolítico mundial muy complejo lleno de conflictos, disputas y cadenas de suministro en riesgo.
El joven inversor debe, hoy más que nunca, ser consciente de todo lo que esto significa para él.
Porque para emanciparse, no sólo necesita invertir, necesita comprender por ejemplo el problema de la vivienda, cuidar su salud mental y entender sin dogmatismos los problemas del mundo moderno para poder protestar y organizarse para lograr una vida digna.
A lo largo de la historia, las protestas fueron necesarias para solucionar los problemas que afrontaba el mundo o al menos para visibilizarlos.
Campus y Bolsa tiene como propósito investigar y comprender la realidad política dejando al margen el alboroto característico de las redes sociales usando el rigor propio que usó la ciencia desde sus comienzos para dar respuestas razonadas y hacer que la humanidad avanzara materialmente, tecnológicamente y moralmente.
Si trata esto el proyecto, estamos dando las herramientas para que podamos tomar mejores decisiones en un mundo cada vez más complejo lleno de variables que no controlamos, en el que la economía, política y los retos que tenemos como generación del futuro para vivir nuestra vida se interseccionan.
De ahora en adelante, no sólo vamos a tratar la educación financiera, ahora trataremos la economía y la política. Pues de nada sirve invertir sin conocer el mundo en el que vivimos cuando la educación financiera no resuelve nada de ello por sí misma.
Aún con ello, esto no significa que el evento del 24 de septiembre vaya a cambiar.
Este evento es una forma de presentar este proyecto a los que quieren aprender a tomar decisiones de la forma más autónoma posible. Puesto que gestionar mejor nuestro dinero es algo que a muchos no nos han enseñado en el colegio o instituto.
Gestionar mejor es un “pequeño gran paso” hacia tener mayor autonomía con nuestras decisiones y hacer frente a todos estos problemas y complejidades con las que el mundo moderno nos asedia.
Como dijo el célebre filósofo chino Lao Tsé, estaremos comenzando un viaje de mil millas —o li— con un solo paso. Con este paso, podremos conquistar nuestra autonomía, o al menos acercarnos más a ella.
Si te han hablado de la bolsa y no te fías de los gurús de Internet y sus “lambos”, este es tu sitio.
Campus y Bolsa te ayuda a ordenar el ruido de Internet para invertir con más criterio.
Así entenderás mejor el dinero, los mercados y las reglas del juego que condicionan nuestras decisiones.
Nosotros no podemos controlar el mundo, pero podemos entender mejor sus reglas y decidir con más criterio dentro de él
