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Introducción

Probablemente si lees esto, no hayas invertido o estés a punto de hacerlo con miedo.

Hoy voy a intentar que pienses como un verdadero inversor, más allá de que tengas unas participaciones en un fondo o no.

Fundamentos básicos del inversor

El inversor piensa en sus inversiones de una forma ordenada, para así poder emplear y gestionar mejor su dinero tanto invertido como no invertido. Solo así va a poder invertir de una forma estructurada, coherente y con potencial en el futuro.

Para desglosar esas ideas, dividiremos el plan para invertir como un inversor en cuatro apartados: mentalidad, método, errores y contexto.

Mentalidad

El inversor, antes de hacer su empresa financiera, tiene ideas, conocimiento y es consciente de quién es como persona.

Es alguien que sabe lo que quiere lograr en su vida, se le ha ocurrido una idea, y tiene conocimiento para aplicarla.

Quiere una casa, hacer una gran boda, un viaje, o simplemente pagarse sus estudios.

Una vez que tiene conocimiento para comenzar a invertir, lo hace, sin que eso implique que su estrategia sea perfecta.

Conocer el propósito de inversión es lo más importante, sin ello, no podrás tener una u otra estrategia.

Como si de la famosa idea de Nietzsche se tratara, necesitamos un porqué para afrontar cualquier qué.
En la inversión, la idea es idéntica, necesitamos un motivo para crear una estrategia, porque no es lo mismo invertir para dentro de 1 año que para comprarse una casa en 20 años.

Este inversor es consciente de que no trabaja con una bola de cristal, trabaja con probabilidades. De ahí que no tenga la certeza de que su inversión sea la más viable.

Para paliar ese problema, diversifica y compra activos diferentes para protegerse de correcciones, crisis grandes y grandes catástrofes.

Además, tiene una conducta disciplinada, sabe dónde y cuándo ser paciente, en qué gastar y en qué no.

Este inversor sabe el potencial que tiene el posponer cierta gratificación que realmente no merece la pena —o, al menos, no tanto— para construir su futuro.

Otro punto muy importante de este inversor es su forma de ver el mundo, él ve la economía, los mercados, la política, la sociedad, las tiendas y el comportamiento de las personas con su dinero.

Es consciente de cómo actúa la mayoría y, a partir de eso, saca conclusiones sobre cómo gestionar su dinero. Ve cómo muchos sufren por la inflación y cómo protegerse de ello, ver cómo ciertos productos se encarecen mientras otros no lo hacen tanto y un sinfín más de ejemplos.

No ve el mundo con superioridad por invertir: él entiende lo que otros hacen, ven o les sucede y se protege de problemas similares que le pueden afectar a él.

El inversor no es capaz de eliminar el miedo, solo es capaz de vivir con él creando una estrategia que le permita cumplir sus objetivos con mucha más autonomía, independencia y sin estresarse por tener o no tener dinero.

Esta mentalidad lo que hace es pensar en crear un sistema que haga más eficiente la inversión, para que así ocupe menos tiempo y el patrimonio pueda crecer más.

Método

El inversor —como hemos adelantado— no piensa en simplemente invertir y ganar dinero, piensa en algo más sencillo; en crear un sistema.

Un sistema que le permita lograr ese objetivo que tanto ansía, uno que suele ser vivir con mucho menos estrés sin tener que preocuparse por sus recursos económicos.

Este sistema le dice en qué ahorrar, en qué invertir para sus objetivos de corto plazo y en qué invertir para su futuro. Algo muy importante es que, gran parte de todo este proceso, lo automatiza para tener que dedicar menos esfuerzo en el futuro.

Automatizando puede dedicar su tiempo a otras actividades como el trabajo o a crear nuevas fuentes de ingresos.

Él sabe que esto no lo puede lograr con simple ahorro, necesita algo más para que no se devalúe.

Para ello cuenta con herramientas que automáticamente le hacen el trabajo: automatiza transferencias, establece cómo reaccionar ante caídas del mercado y qué debe comprar, cuando y cómo.

Todo está calculado casi milimétricamente para que pueda vivir su vida mientras construye el futuro que busca.

Errores

El inversor busca minimizar sus errores, gran parte de eso lo logra con el sistema que crea, sin embargo, hay errores muy comunes en sus operaciones, como lo puede ser el invertir sin un propósito claro.

Otros pueden ser seguir modas financieras sin ningún criterio simplemente porque las redes sociales hablan de la “inversión mágica” o creer que no merece la pena empezar algo más tarde. Estos son crasos errores, pues empezar es mucho más importante que no hacerlo, solo así podemos aprovechar el interés compuesto, que es esa bola de nieve que acumula los dividendos más lo que invertimos.

Por otro lado, hay otros errores como el no diversificar, dejarse llevar por miedo y euforia o invertir en algo que no se entiende.

Además de querer resultados rápidos, especular más que invertir con criterio.

Todos estos errores acaban con el interés compuesto, nos exponen excesivamente al riesgo y nos hacen decidir sin tener información clara.

Se trata de invertir con cabeza, no dejarse llevar por la euforia y saber que cuanto más invirtamos antes, mejor nos irá en el futuro que queremos construir.

Contexto

El contexto es de una naturaleza muy compleja, vemos guerras, nuevas leyes, decisiones políticas, e inversores con determinados sentimientos. Ante esto, conocer el contexto es fundamental.

Al ver una inflación galopante, una euforia casi obsesiva con la IA y nuevas guerras, el contexto favorece decidir peor, puesto que el miedo se apodera del inversor.

El inversor conoce el contexto. Para ello, diversifica y compra fondos de diferentes mercados, oro, algo de criptomonedas, bonos, cualquier cosa que crea conveniente para diversificar sus inversiones. Todo eso le permite tener una relativa tranquilidad en sus operaciones.

Además, lo más importante de todo es su conocimiento, él conoce las reglas del juego, cómo funciona la política, las guerras, las instituciones y las decisiones políticas.

Conociendo esas reglas, sabe cómo opera el mundo y las instituciones para proteger lo mejor posible su patrimonio.

Conclusión

Pensar como inversor no se trata de comprar cosas, sino de pensar de forma sistemática y ordenada usando el criterio, paciencia y la visión de futuro.

Campus y Bolsa tiene este fin: forjar a verdaderos inversores que logren superar el miedo con un método claro. solo si nos unimos podremos tomar mejores decisiones con nuestro dinero.

Si te han hablado de la bolsa y no te fías por los gurús de Internet y sus “lambos”, este es tu sitio.

Aquí aprendemos a invertir con conocimiento y estrategia para lograr la libertad financiera.

Campus y Bolsa

Somos estudiantes jóvenes que queremos invertir que, para superar el miedo, nos unimos en una comunidad hecha por y para nosotros donde aprendemos a invertir con seguridad.

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