El pasado jueves 15 de enero, en el Congreso de los Diputados, hemos visto algo que afecta a nuestra cartera: la violación de la soberanía nacional que impuso que los recursos del país caribeño cambiaran de dueño por decisión de Washington.
El Ministro de Asuntos Exteriores ha denunciado una violación del Derecho Internacional en la intervención de EE. UU. en Venezuela el 3 de enero al detener a Nicolás Maduro. Defendió una solución pacífica sin intervenciones extranjeras.
¿Y esto qué significa para nuestras inversiones? Mucho.
El gobierno español dice “no” a intervenir y Repsol “si” al beneficio:
- Albares critica la intervención pese a la negociación con Delcy “aprobada” por Trump como presidenta.
- El ministro contactó con Marco Rubio y presos liberados.
- Defiende la soberanía de Venezuela… mientras, Repsol tras el telón beneficiándose.
Jon Iñarritu llegó a decir que “piratas y corsarios se reparten el botín” en la Casa Blanca, refiriéndose a Repsol. Mientras tanto, la oposición (PP y Vox) defiende la intervención de EE. UU. como una liberación pese a que Delcy Rodríguez siga en el poder.
No es sobre principios, es sobre poder.
Poco después de la Casa Blanca, Repsol anunció que triplicarían su producción en suelo venezolano.
La crítica del gobierno se contrapone con una empresa española de calibre beneficiándose enormemente.
- Mas producción
- Energía más barata
- Más recursos
- Influencia indirecta del gobierno español
¿Qué puede salir mal?
- Tu gobierno considera ilegal una intervención que beneficia a Repsol.
Estamos hablando de la gasolinera a la que siempre repostamos al ir en nuestro coche.
¿Invertirías en Repsol sabiendo que su estrategia depende de lo que diga Trump y que tu gobierno considera sus acciones ilegales? ¿O hay una oportunidad por la desconexión entre política y corporaciones?
Somos estudiantes jóvenes que queremos y invertir y, para superar el miedo, nos unimos en una comunidad hecha por y para nosotros donde aprendemos a invertir con seguridad.