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En el mundo financiero, invertir en EE.UU. por medio del S&P 500, se plantea muchas veces como si fuera la mejor inversión que puedes hacer.

Un mercado que es siempre rentable, seguro y que tiene a las empresas más grandes del mercado pero, sin darnos cuenta, nos exponemos a grandes riesgos.

¿Qué riesgos hay detrás del S&P 500 y de EE.UU.?

Invertir en el S&P 500 es decir algo sin palabras: que el mercado estadounidense es seguro para invertir.

Si inviertes a largo plazo en el país, estás asumiendo que, cuando ese retires ese dinero, el S&P 500 y EE.UU. seguirán siendo predominantes al igual que sus mercados.

Sus mercados todavía son los más grandes, pero últimamente viven desconectados de la realidad, índices como el indicador de Warren Buffet señalan que el precio de las acciones del S&P 500 han crecido más que el PIB de EE.UU. Las bolsas norteamericanas parecen estar desconectadas de la economía real de la mayor potencia mundial.

El indicador de Buffet es una forma de medir el crecimiento de los mercados norteamericanos a partir de los datos de Wilshire 5000. Estos se dividen entre el PIB anual de los EE.UU y, los datos del 31 de marzo, son del 219%.
Fuente: www.currentmarketevaluation.com

La economía actual del país crece menos que la bolsa, por lo que hay una pregunta clara ¿Es saludable que el mercado crezca más que la economía real? ¿Puede la economía estar desconectada del funcionamiento de la bolsa?

No necesariamente implica una caída o corrección en los mercados, pero es evidente que es un riesgo a considerar en el funcionamiento de la bolsa actual.

Si sumamos a este riesgo la financiación de la IA, plasmada en las 7 magníficas, —Nvidia, Google, Apple, Microsoft, Amazon y compañía— que crecen exponencialmente mientras las 493 empresas se suelen estancar o estar bajo estrés por razones geopolíticas. Estas 7 empresas suponen aproximadamente el 35% de todo el S&P 500.

Ese “imperio” financiero norteamericano tiene algunas de sus vértebras muy concentradas en empresas muy grandes que muchos inversores disfrazan en su “diversificación” en 493 empresas de un país frente a 7 sobrerrepresentadas bajo grandes aspiraciones de la IA.

Muchos inversores rinden pleitesía al S&P 500, sin informarse de las oportunidades que hay más allá de él.

¿Qué dice la historia?

Otro de los riesgos es algo más bien histórico.

Si analizamos la historia de los EE.UU., es un país que logró ser la superpotencia que es hoy gracias a algo muy sencillo: la venta de bienes y el dar la estocada final a sus rivales en las dos guerras mundiales.

En la Primera Guerra Mundial, derrotó a los alemanes en el año 1918 junto a Reino Unido y Francia, aprovechando los grandes riesgos que tomó Alemania con su estrategia militar y diplomática.

En la Segunda Guerra Mundial, algo parecido sucedió tras ser atacados el 7 de diciembre de 1941 en Pearl Harbor por el Japón, contraatacaron apoyando a Europa—primero logísticamente al Reino Unido con el Lend-Lease y a la URSS— y después con operaciones militares como la Operación Antorcha, que lograron liberar de las fuerzas del eje parte de África del Norte o el archiconocido Día D.

El patrón de EE.UU. es claro, primero, apoyar financieramente y vender ciertos productos importantes tales como bienes de alimentación, medicinas, armas y municiones a una facción de una gran guerra —incluso a ambas— y posteriormente unirse al conflicto para dar el golpe final.

El punto fuerte de EE.UU. ante grandes conflictos no es tanto el pelear “duro” en los grandes conflictos. Necesita, o bien una marina muy fuerte, o un poder mas bien intangible como el financiero o logístico para evitar luchar todo lo posible.

¿Qué significa esto para la bolsa?

Actualmente, EE.UU. es el país más influyente del mundo y ya no tiene ese rol secundario que tuvo en las dos guerras mundiales.

Es un país que controla el sistema financiero, la tecnología, la cultura, la política, los recursos y un largo etcétera.

Sin embargo, tuvo un defecto —además de las deficiencias de su sistema político— muy notorio: su geografía. El tener dos océanos tan vastos hace que, de alguna manera, esté “aislado” del mundo, eso le da desventajas a la hora de ejercer su dominación de una forma convencional. Esa puede ser una explicación de porqué hoy en día gobierna el mundo con el S&P 500 y sus 7 grandes empresas y no tanto con colonias o ejércitos como hicieron otras antiguas potencias mundiales.

Al principio de su creación, esta geografía dio su ventaja para crear una economía robusta con todos los recursos de su territorio con relativa tranquilidad sin interferencias extranjeras dado a los grandes océanos Pacífico y Atlántico. Sin embargo, ahora que es uno de los jugadores más importantes de la obra teatral, debe de jugar sus cartas de otra forma.

Con los grandes océanos que bañan sus costas, EE.UU. pudo ejercer influencia sobre el continente americano e industrializarse durante el siglo XIX y XX. Mientras las potencias europeas se disputaban África y Asia, aprovechó su debilidad en las grandes guerras con su influencia financiera y entrando al final del conflicto.
La historia de EE.UU. es la de una superpotencia que ganó con astucia su poder, no con fuerza bruta.

Hoy en día, con la guerra en Irán, no está usando tanto ese poder financiero intangible, está movilizando su ejército para llevarlo a un conflicto a miles de kilómetros de distancia con sus respectivos costes.

El poder militar directo no fue del todo su fuerte en su historia, fue dar la estocada final a sus rivales y crear un poder cultural por medio de Hollywood o de su comercio más influyente.

Si algo nos mostró la historia, es que el poder que mejor ejerce EE.UU. es por medio de aranceles, películas taquilleras de Hollywood, el valor del dólar o atrayendo inversores, no tanto por su ejército —que también— o sus conquistas en otros lugares recónditos del mundo.

EE.UU. está “saliendo de la zona de confort” entrando en una guerra contra Irán junto a Israel.

Su poder que “mejor se le da” está en la cultura y el poder financiero, no en su ejército.

¿Y ahora qué?

Esto, naturalmente, no es una verdad profética y este artículo está lejos de “mostrar la verdad” al lector, pero sí pretende dar una visión: que EE.UU. está poniéndose en riesgo como “Señor del Mundo”, y eso es algo fundamental para los jóvenes inversores que nos enfrentamos a un mundo cada vez más caótico.

Simple y llanamente porque muchos de los fondos de inversión y ETFs que compramos están en dólares. Por lo que, aunque se repita muchas veces que “en el largo plazo el riesgo de divisa no es importante”, tenemos que tener en cuenta que es posible que ese dólar en el que tanto hemos invertido resulta ya no existir, simplemente porque esos Estados Unidos de América que se rebelaron contra Reino Unido en 1776 han dejado de existir cuando nos jubilemos.

En el año 1776, las Trece Colonias se rebelaron contra el Reino Unido y crearon el país de los EE.UU.

¿Podría este país dejar de existir y con ello perder nuestras inversiones por cómo está jugando sus cartas en el siglo XXI?

Para evitar sesgos en nuestra cartera, tenemos que diversificar más allá del dólar y de las 7 Magníficas de siempre, ya que las 7 Magníficas, no siempre serán magníficas.

Ante una euforia en los mercados con una guerra a la vuelta de la esquina, más que nunca, hay que cuestionar la pleitesía que hacen nuestras inversiones a la bolsa norteamericana y todo lo que con ella se relaciona cuando cotizan en dólares, compramos S&P 500 y hablamos de anglicismos como el DCA, hedging, o TER cuando invertimos.

¿Cómo podemos protegernos de esto?

Al final, EE.UU. en la modernidad es como un ser todopoderoso que creó un poder que funciona cuando él no está, con índices de mercados, gestoras de fondos de inversión y empresas tecnológicas muy influyentes.

Como buenos jóvenes inversores, estamos en el amanecer de nuestra vida y debemos mirar esto con unas gafas a largo plazo, para poder entender qué riesgos tienen las estrategias que está llevando Estados Unidos y cómo pueden afectar a la construcción de nuestra libertad financiera.

Si algo podemos concluir, es que EE.UU. manda más con su poder financiero y Wall Street que con su ejército. Cuando compramos S&P 500, formamos parte de ese poder.

Conclusión

Hemos pasado por la historia del Señor del Mundo de nuestros días, desde su fundación hasta las dos guerras mundiales y en cómo ejerce su poder en el mundo de una forma no tan militar como otras potencias que hubo en la historia.

Con la deriva que tiene actualmente, enfocándose en conflictos y guerras. La pleitesía al orden financiero que ha creado respaldando el oro en el dólar, usando su moneda como moneda de cambio internacional y demás está en riesgo y nosotros, los jóvenes inversores, debemos más que nunca estar pendientes de estos sucesos para proteger nuestras inversiones de estos riesgos y de pensar más allá del dólar y de índices convencionales con el S&P 500.

Comprando fondos de inversión en otras divisas. Comprando fondos de inversión de gestoras que no sean de EE.UU. Estando pendientes de cambios en el funcionamiento de las divisas.

Todo eso es lo que un buen Estudiante Inversor debe mirar con sus inversiones informándose y actuando con cabeza, para que el día de mañana pueda lograr su libertad financiera sin equivocarse por no entender quién gobierna el sistema financiero moderno.

Si te han hablado de la bolsa y no te fías por los gurús de Internet y sus “lambos”, este es tu sitio.

Aquí aprendemos a invertir con conocimiento y estrategia para lograr la libertad financiera.

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