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Introducción

Estamos en un contexto de una necesidad urgente de entender la política y cómo esta afecta a nuestras vidas si no tomamos acción, pues, el día 9 de julio, el Parlamento Europeo, bajo el mantra de ser una votación urgente, ha votado para decidir si la ley CSAR —comúnmente llamada Chat Control— continúa adelante.

La ley, según lo visto, fue rechazada por los parlamentarios. Con un 52% de parlamentarios aceptando su suspensión —unos 314— mientas que un 46% rechazó no cancelar la propuesta. Pese a que la mayoría haya ganado y, por tanto, se derogue, estará vigente hasta 2028 porque no se logró la mayoría absoluta.

Sin embargo, pese a que parezca positiva esta noticia, lo realmente preocupante es que ciertas propuestas más duras como el escaneo de mensajes cifrados puedan ser aprobadas en un futuro si no se logra este tipo de mayoría.

¿Qué es Chat Control?

Chat Control es una propuesta de ley que lleva 4 años intentando ser aceptada. Ha tenido que pasar por un sinfín de malabares en el Parlamento, Comisión y Consejo de la UE.

Esta ley busca proteger a los menores en redes sociales permitiendo el escaneo de mensajes, imágenes, publicaciones de redes sociales, correos y, en la práctica, todo tipo de archivo digital en la nube, sin requerimiento de una autorización de un juez.

En la actualidad, al menos en España, existe el llamado secreto de las telecomunicaciones, que se rompe cuando las autoridades creen que puede haber la posibilidad de que se haya cometido un crimen.
Ante esto, se le pide una autorización a un juez para poder investigarlas y determinar la existencia del delito.
Hoy en día se necesita un motivo claro para poder investigar a una persona, con Chat Control, se recogerían los datos de todas las personas sin esta autorización.

Esto infringe una serie de derechos y libertades enorme que, en su conjunto, es la identidad misma de la Unión Europea y del debate democrático que lleva caracterizando al Viejo Continente durante siglos.

De ahí que este artículo sea tan importante para los jóvenes inversores pero para que, también, entendamos la dirección que toma la Unión Europea con sus leyes para tomar mejores decisiones en nuestro futuro.

Como si de la novela 1984 de George Orwell se tratara, esta ley es capaz de tener absolutamente toda nuestra información digital con el sólo propósito de luchar contra el abuso sexual infantil.
Es como un sueño de control total por la UE que, en la práctica, no llega a nada puesto que no soluciona el problema.

Entendiendo las instituciones: cómo funciona el Parlamento Europeo.

El parlamento Europeo es la cámara de representantes de los Estados miembros de la Unión Europea.

Según la “constitución” de la Unión Europea —que es el Tratado Fundacional de la UE, firmado en Lisboa en 2009.— El Parlamento Europeo, el Consejo de la UE, la Comisión Europea y demás organismos de gobierno de la unión, sirven para representar a los países que forman parte de la unión y no a los ciudadanos.

Es decir, la Unión Europea está hecha para representar a los países/gobiernos de la UE y no a nosotros, los ciudadanos.

El Parlamento Europeo, en Estrasburgo.
En él, los representantes de los partidos políticos de los países —que se agrupan en “partidos políticos” dentro de la Unión Europea—, toman decisiones sobre leyes y políticas de la Unión Europea.

Ante esto, es necesario tomar una acción política más seria para combatir y hacer frente al control arbitrario de nuestros datos de las redes sociales. Ya que el Parlamento no está hecho para representarnos plenamente y, por lo tanto, necesita ese “empujón” nuestro protestando por redes sociales, contactando con los parlamentarios y firmando propuestas para evitar que una ley tan pesadillesca como esta se haga legal.

¿Pues qué sentido tiene escanear todos los datos de una persona sin motivo alguno para evitar la posibilidad de que sea un agresor sexual infantil? Además ¿Dónde se guardan esos datos? ¿Y si alguien malicioso accede a ellos?

Atrapar una hormiga con un coche (con sus averías)

Chat Control se muestra como una solución contra el abuso sexual infantil, pero, sin embargo, busca, hablando metafóricamente, atrapar a una hormiga con un coche, ya que los delincuentes sexuales se ocultan de cierta forma, dado a que utilizan plataformas encriptadas, además de manipular metadatos de archivos y algoritmos para ocultar las pruebas. Con el fin de encontrar a estos abusadores, la Unión Europea pretende escanear todos los documentos, archivos y mensajes de todos los ciudadanos sin una autorización previa para encontrar a estos delincuentes.

La respuesta al problema no tiene sentido, simplemente porque quiere abarcar mucho más de lo que realmente necesita para solucionar ese problema. Porque esos datos pueden simplemente no ser localizados por estar encriptados o en otras plataformas a las que la Unión Europea no tiene acceso.

El coche y la hormiga: una hormiga puede ser aplastada por el coche, pero también aplasta y destruye todo a su paso más allá de esta.
Chat Control es, en ese sentido, exactamente eso.

Se puede solucionar de muchas formas. Un ejemplo puede ser coordinándose empresas tecnológicas y gobiernos para denunciar contenidos que probablemente estén relacionados para que se investiguen usando ciertos criterios menos algorítmicos para evitar los llamados falsos positivos.

Tal y como está formulado, parece ser simplemente una “escusa” para poder vigilar a cientos de millones de personas. Es lo que en ciencia política se llama securitización.

Además, otro defecto de esta política es la probabilidad de que hackers puedan hacerse con datos de la Unión Europea de los ciudadanos para hacer estafas hechas de forma quirúrgica para que se lo crea la persona, suplantación de identidades y un largo etcétera.

¿Qué significa esto para el joven inversor?

Esto significa que la Unión Europea está tomando una dirección con sus políticas y leyes. Una en la que busca tener más control de sus ciudadanos, de poder tomar más decisiones y tener más información sobre todas las áreas de nuestras vidas.

Así puede saber qué opinan los ciudadanos sobre la política, sobre la economía —aún sin abrir el melón del euro digital— y eliminar a oposición política con todo lujo de detalles.

Por eso, hoy más que nunca, nuestras decisiones financieras tienen que tener en cuenta esta creciente necesidad de control por parte de la Unión Europea por todas las áreas de nuestras vidas. Tenemos que proteger nuestras inversiones de este intento de control absoluto tomando decisiones que nos blinden de ello.

Podemos hacerlo de muchas formas, como lo puede ser comprando oro o criptomonedas con cautela o activos que cueste más rastrear, pero sin utilizar tanto o lo mínimo posible brókeres, puesto que estos, en el caso de las criptomonedas, son los que legalmente gestionan las monedas, haciendo que todo eso del concepto blockchain no sirva para nada.

Para esto existe Campus y Bolsa, para aprender a tomar mejores decisiones, aún estando bajo el asedio de los gurús, reguladores arbitrarios y de personas con apatía política.

Muchos pueden decir que “no merece la pena” porque impondrán Chat Control igual, pero sólo firmando peticiones, protestando en redes y escribiendo a parlamentarios y movilizándose podremos solucionar este tipo de problemas. El verdadero Estudiante Inversor sabe que esto no es así y que movilizándose junto a muchos puede lograr grandes cosas.

Si te han hablado de la bolsa y no te fías por los gurús de Internet y sus “lambos”, este es tu sitio.

Aquí aprendemos a invertir con conocimiento y estrategia para lograr la libertad financiera.

Campus y Bolsa

Somos estudiantes jóvenes que queremos invertir que, para superar el miedo, nos unimos en una comunidad hecha por y para nosotros donde aprendemos a invertir con seguridad.

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