Estos días, pensando en los recientes cambios que tuvo el proyecto Campus y Bolsa, no he podido pensar en mi “Odisea financiera” y en todas las decisiones que he tomado en estos últimos tiempos. Todas estas experiencias me han dado una nueva visión sobre cómo el joven inversor puede replantearse su estrategia, esta visión la denominé Versatilidad Financiera.
¿Qué significa la Versatilidad Financiera?
La Versatilidad Financiera se trata de que la estrategia de un inversor tiene que estar hecha para todas las situaciones o, al menos, para protegerlo de los grandes riesgos. Consiste en:
Una versatilidad que nos protege de ciertos sectores cíclicos.
Una versatilidad que nos protege de una guerra.
Una versatilidad que nos protege de riesgos y la salud mental.
Eso es a lo que los inversores jóvenes debemos aspirar. Tener unas inversiones que sean versátiles y rentables para construir el futuro que queremos.
La Versatilidad Financiera se trata de un concepto que tiene tres partes que responden a tres preguntas.
Una estructural: ¿Cómo está hecha tu cartera?: Liquidez de tus inversiones, su diversificación y cuánto tiempo tendrás estos activos comprados.
Una contextual: ¿Cómo se comporta ante distintos escenarios macro?: Escenarios geopolíticos y macroeconómicos como guerras, crisis e inflación.
Una psicológica: ¿Cómo ayuda a gestionar las emociones? Cómo protege la salud mental, reduce el estrés y reduce las decisiones impulsivas.
Tenemos que ver nuestra cartera como una “máquina” que necesita responder a estas tres preguntas.

La Versatilidad Financiera. Fuente: Edición a partir de IA.
¿Cómo hemos construido nuestra cartera?
Cuándo se dan los famosos cisnes negros y las noticias catastrofistas llenan Internet luego de una crisis económica, tenemos que tener en nuestra máquina “engranajes” que logren que esta máquina no se hunda. Esos engranajes nos protegen de riesgos económicos, de nuevas leyes o decisiones políticas. Los mercados muchas veces no le prestan la importancia que deberían a la política, porque esta es de las que más determinan cómo funciona la economía.
Unos tipos de interés altos o bajos son una forma de afectar nuestras inversiones cuyos engranajes deben de tener en cuenta, ya que inversiones como los bonos o fondos monetarios son más o menos rentables según la subida o bajada de tipos de interés.
Otra cuestión puede ser una nueva ley que restringe a ciertas empresas en sus innovaciones tecnológicas para cumplir principios legales. Un ejemplo de actualidad pueden ser las famosas 7 Magníficas —Meta, Amazon, Alphabet y compañía— respecto a las leyes de protección de datos europeas GDPR.
Desglosemos ahora cuáles son estos tres engranajes.
El primero de estos “engranajes” es la diversificación entre activos, sectores y geografía, combinando sectores defensivos/value o centrados en el crecimiento en el futuro/growth para hacer crecer nuestra cartera.
Tambien comprando diferentes activos como bonos, acciones, fondos o liquidez y que los combinemos de la mejor forma posible según lo que necesitemos. La clave está en crear una cartera acorde a tu perfil de riesgo —la cuál veremos más adelante—.
Otro “engranaje” es el invertir a largo plazo, manteniendo durante años nuestra inversión para protegernos de las fluctuaciones constantes. Esto vendría siendo el mantener las piezas de esta máquina el tiempo que la necesitemos funcionando.
Por ejemplo, si en 10 años queremos deshacer nuestra inversión para hacer ese tan ansiado viaje, nuestro segundo “engranaje” tiene que operar durante esa cantidad de tiempo. En esa situación, no sería lo mismo invertir en un bono que en una acción por ejemplo.
El tercer “engranaje” es el que trabaja cuando la máquina tiene complicaciones, ahí es donde creamos un fondo de emergencia, que es un dinero que SIEMPRE tenemos accesible para protegernos de cualquier imprevisto en el mundo real.
La principal función de este es usarlo en situaciones tales como que se nos rompa el teléfono y tengamos que comprar otro. Este fondo de emergencia se suele recomendar que, por seguridad, sea el llamado colchón de seguridad.
Recuerda:
El fondo de emergencia se calcula a partir de nuestro gasto mensual en 6 meses o 1 año aproximadamente. El colchón de seguridad es ahorrar algo más “por si acaso”.
Ambos son dos caras de la misma moneda y, por seguridad, siempre es preferible tener un colchón de seguridad.
SÓLO se pueden utilizar en situaciones de emergencia, y, cuando los usamos, debemos ahorrar en ellos nuevamente para estar protegidos. Lo que suele ser más recomendado es tenerlo en una cuenta remunerada o en un fondo monetario de muy bajo riesgo.
¿Cómo se comporta la “máquina” durante distintos escenarios?
Ahora que ya hemos desgranado cómo deben funcionar esos engranajes, ahora tenemos que ver la “máquina” y cómo esta está hecha.
Nuestra “máquina” tiene que estar hecha para resistir los riesgos más importantes y peligrosos.
Riesgos como sanciones económicas, guerras, nuevas leyes, políticas públicas de países o crisis energéticas son riesgos que tenemos que tener en cuenta en nuestra inversión. La Versatilidad Financiera se vería reflejada en una máquina que no concentre sus inversiones en un sólo país, moneda, sectores defensivos o de crecimiento —value y growth respectivamente—.
Además, para aplicar la Versatilidad Financiera, se ha de considerar especialmente el riesgo político. Conociéndolo, se pueden entender las reglas del juego y aplicarlas en nuestras carteras teniendo en cuenta el poder político, los intereses de otros países, las leyes e instituciones.
Porque puede parecer que despachos, leyes aburridas muy largas y conferencias de países no son importantes para el funcionamiento de la bolsa, pero son las que permiten a la bolsa ser cómo es.
Si mañana aumentan impuestos y hay que pagar más impuestos por vender una acción que tenemos, eso va a hacer que menos inversores quieran comprar acciones en ese país. Todo eso, supone un gran cambio.
Por decirlo de alguna manera, la política es el árbitro de la partida de fútbol. La bolsa y mercados son los diferentes equipos de fútbol.
¿Cómo ayuda a gestionar las emociones?
La Versatilidad Financiera tiene que hacer que seas capaz de poder hacer tu vida normalmente más allá de tu faceta de inversor. Tiene que permitirte dormir tranquilo si el mercado cae un 30% y no hacerte mirar todos los días tu cartera.
Nosotros, los jóvenes inversores, somos personas que tenemos mucho más potencial que muchos otros inversores. Pero, como no conocemos del todo la inversión, tenemos miedo, o invertimos sin saber muy bien en qué, nos enfrentamos a riesgos y problemas los cuales desconocemos completamente y calificamos de forma incorrecta nuestro perfil de riesgo.
Nuestro perfil de riesgo es el riesgo que somos capaces de tolerar en nuestras inversiones sin sentir miedo ni estrés. Al principio, al no conocer su funcionamiento, solemos tener mucho más miedo pero, conforme vamos conociendo el mercado y tenemos algo de experiencia, entendemos cuáles son los riesgos de cada producto e invertimos en ellos con prudencia según nuestro perfil.
Como jóvenes inversores, tenemos que ser conscientes de lo siguiente:
Tenemos que empezar a invertir lo más pronto posible por el efecto del Interés Compuesto.
No tenemos que buscar “la mayor rentabilidad” tenemos que buscar el mayor interés compuesto en el futuro si nuestro objetivo es lejano.
Tenemos que equilibrar crecimiento y protección.
Versatilidad Financiera: Mi experiencia
En mi experiencia, la Versatilidad Financiera fue un camino algo difícil e imperfecto, pero, al menos, aspiro a lograrla de una forma plena.
Como había mencionado en mi anterior artículo, uno de mis engranajes de mi cartera no ha funcionado correctamente, siendo este el de la diversificación con mi ETF del IBEX 35, que te dejo en este link por si te interesa.
Al haber invertido en ese sector, rompí uno de los engranajes, siendo este el primero, basado en lo que tenía mi cartera. Aposté por un sector con poco crecimiento en el futuro y concentrado en un sólo país.
Aprendí de ello y ahora cambié mi decisión por una algo mas táctica e importante para el futuro a largo plazo del mundo invirtiendo en empresas mineras de cobre.
Ahora, me encuentro más cerca de lograr esa Versatilidad Financiera.
Esa que me permitirá cumplir mis objetivos vitales.
Esa que equilibra mi futuro y la protección.
Esa que me hace entender las reglas del juego.
Esto es a lo que los jóvenes inversores debemos aspirar.
El mundo será imperfecto, pero trae muchas oportunidades a los que conocemos el funcionamiento de él.
Versatilidad Financiera: Una conclusión
Si crees que la Versatilidad Financiera es algo muy lejano para ti porque aún no has invertido por primera vez, te voy a demostrar en esta Newsletter que eso no es así.
La Versatilidad Financiera está hecha para que los jóvenes inversores tengamos un marco que nos ayude a orientarnos a tomar mejores decisiones.
En Campus y Bolsa, tratamos de llevar la bolsa para los que somos jóvenes inversores para poder construirnos un futuro de verdad más allá del ruido de los gurús de redes sociales con verdadera estrategia.
Aquí no “presumimos” aquí “diseñamos” con Versatilidad Financiera.
Si te han hablado de la bolsa y no te fías por los gurús de Internet y sus “lambos”, este es tu sitio.
Aquí aprendemos a invertir con conocimiento y estrategia para lograr la libertad financiera.
Campus y Bolsa ™
Somos estudiantes jóvenes que queremos invertir que, para superar el miedo, nos unimos en una comunidad hecha por y para nosotros donde aprendemos a invertir con seguridad.
